A menudo mucha gente decide guardar objetos de algún ser querido que ha fallecido, objetos como su ropa, libros, cama, sillón, etc..

Porque aseguran que estos les traen recuerdos de aquella persona que tanto amaron, pero que además sienten que al donarlas, regalarlas o venderlas se están deshaciendo no tanto del objeto sino de aquella persona misma…